El seminograma, también conocido como análisis de semen, es la prueba básica para estudiar la fertilidad masculina. En este post vamos a repasar qué significan los parámetros principales, cuáles son los valores normales según la OMS y qué factores pueden modificar temporalmente el análisis de semen.
Recoger una muestra de semen, esperar unos días y recibir un seminograma suele ser el primer contacto de muchas parejas con un estudio de fertilidad masculina. El problema es que el informe está lleno de cifras, porcentajes y términos médicos que rara vez resultan intuitivos. De hecho, es frecuente que, al ver un valor marcado en rojo o por debajo del rango de referencia, surja la misma duda: ¿significa que existe un problema de fertilidad?
La respuesta es que un seminograma no se interpreta parámetro por parámetro por separado, sino valorando el conjunto de los resultados y la situación clínica de la pareja. Por eso, entender qué mide esta prueba ayuda a comprender mejor el informe, evitar preocupaciones innecesarias y saber cuándo conviene consultar con un especialista.
¿Qué parámetros analiza un seminograma?
En el seminograma se analiza tanto las características del semen como el comportamiento de los espermatozoides, siguiendo criterios estandarizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Parámetros físicos y celulares evaluados:
- Volumen del semen: Indica la cantidad de semen obtenida en la muestra. Un volumen inferior al esperado no siempre refleja un problema de fertilidad; también puede deberse a una recogida incompleta de la muestra o a un periodo de abstinencia inadecuado.
- Concentración: Refleja el número de espermatozoides presentes por mililitro de semen. Es uno de los parámetros más conocidos, aunque tener una concentración inferior al valor de referencia no implica necesariamente que no pueda producirse un embarazo. Los valores de referencia describen los resultados observados en hombres que lograron un embarazo de forma natural durante el año anterior y siempre deben interpretarse junto con el resto de parámetros y la historia clínica.
- Movilidad: Evalúa la capacidad de los espermatozoides para desplazarse. El informe suele diferenciar entre movilidad progresiva, movilidad no progresiva e inmovilidad. Cuando la movilidad progresiva está reducida, el especialista puede hablar de astenozoospermia, también conocida como baja movilidad espermática.
- Morfología: Analiza el porcentaje de espermatozoides con una forma considerada normal según criterios muy estrictos. Es uno de los parámetros que más dudas genera porque un porcentaje bajo no siempre se traduce en una menor fertilidad.
- Vitalidad: Determina cuántos espermatozoides permanecen vivos. Este dato resulta especialmente útil cuando existe un elevado porcentaje de espermatozoides inmóviles.
Valores de referencia del seminograma: ¿qué significa estar "fuera de rango"?
Uno de los errores más frecuentes es interpretar los valores de referencia como un aprobado o un suspenso. En realidad, los límites publicados por la OMS proceden de hombres que consiguieron un embarazo de forma natural y sirven como referencia estadística, no como un límite absoluto entre fertilidad e infertilidad.
Por ese motivo, es posible encontrar hombres con algún parámetro por debajo de esos valores que consiguen ser padres de forma natural y, por el contrario, parejas con seminogramas aparentemente normales que presentan dificultades para concebir.
Términos médicos frecuentes en el informe
Cuando alguno de estos parámetros está por debajo de los valores de referencia, pueden aparecer términos como:
- Astenozoospermia: disminución de la movilidad espermática.
- Oligozoospermia: menor concentración de espermatozoides.
- Teratozoospermia: menor porcentaje de espermatozoides con morfología considerada normal.
- Azoospermia: ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
No obstante, es importante recordar que estos términos describen un resultado analítico, no un diagnóstico definitivo de infertilidad.
Además, la calidad del semen no es constante, puede variar entre una muestra y otra debido a factores como una infección reciente, un episodio de fiebre, determinados medicamentos o cambios en los hábitos de vida. Por ello, las guías de la OMS, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y la European Association of Urology (EAU) recomiendan no extraer conclusiones definitivas a partir de un único seminograma.
Factores que pueden alterar los resultados del seminograma
Antes de preocuparse por una cifra concreta, conviene comprobar que la muestra se obtuvo en las condiciones recomendadas. Las guías de la OMS aconsejan realizar el análisis tras un periodo de entre dos y siete días de abstinencia sexual, recoger la totalidad del eyaculado e informar al laboratorio si se ha perdido parte de la muestra durante la recogida, ya que estos factores pueden modificar algunos parámetros.
También pueden influir circunstancias que no reflejan necesariamente un problema permanente de fertilidad. Un episodio reciente de fiebre, determinadas infecciones, algunos medicamentos, una abstinencia demasiado corta o excesivamente prolongada e incluso una recogida incompleta de la muestra pueden modificar varios parámetros del análisis.
Por ese motivo, las principales guía clínicas recomiendan interpretar el análisis de semen dentro del contexto clínico y valorar la repetición de la prueba cuando los resultados no sean concluyentes o existan factores que puedan haber alterado la muestra. Dos análisis de semen realizados con semanas de diferencia pueden ofrecer resultados distintos.
Qué hacer si el seminograma muestra poca movilidad espermática
Si el seminograma muestra alteraciones persistentes tras repetir la prueba y coinciden otros factores como el tiempo que se lleva buscando un embarazo, antecedentes de varicocele, cirugía testicular, infecciones u enfermedades que puedan afectar a la fertilidad, el especialista puede solicitar pruebas complementarias para investigar el origen del problema y definir el tratamiento o la estrategia más adecuada.
Cuando la alteración principal es la movilidad de los espermatozoides, el abordaje dependerá de la causa. Puedes ampliar esta información en nuestros artículos sobre cómo mejorar la movilidad del esperma y sobre las alternativas disponibles antes de pensar en la fecundación in vitro.
Recibir un informe con términos médicos y cifras fuera de los valores de referencia puede generar preocupación. Sin embargo, un seminograma no ofrece una respuesta definitiva sobre las posibilidades de ser padre, sino que constituye el punto de partida para evaluar la fertilidad masculina. Su interpretación debe tener en cuenta el conjunto de los parámetros, la historia clínica de ambos miembros de la pareja y, cuando sea necesario, la repetición de la prueba. Solo así es posible transformar una lista de cifras en información realmente útil para tomar decisiones junto al especialista.
¿Os han confirmado una baja movilidad espermática en el seminograma?
El estudio clínico EASY, autorizado por la AEMPS, investiga una alternativa de aplicación intravaginal para parejas en búsqueda de embarazo que presentan un posible factor masculino leve.
Autoría: Verónica San Frutos / Eva Sahis
Revisión médica y científica: Dra. Elena Vernet Arias, MD, PhD
Fecha de revisión: 29/10/2026